
Sus erecciones ya no son lo que eran, su deseo se ha atenuado y una pregunta le ronda por la cabeza: ¿y si fuera algo hormonal? A menudo se señala a la testosterona. A veces con razón, muchas veces sin ella. Aquí le explicamos cuándo tiene realmente sentido un análisis hormonal, qué mide y por qué nunca basta por sí solo.
Puntos clave
- La testosterona influye sobre todo en el deseo sexual y, de forma más indirecta, en la calidad de la erección.
- Un trastorno de la erección no siempre es hormonal: las causas vasculares, neurológicas y psicológicas son frecuentes.
- El análisis hormonal se prescribe sobre todo cuando hay una disminución del deseo asociada, o signos indicativos (fatiga, aumento de peso, estado de ánimo).
- El análisis de sangre se realiza por la mañana, a menudo en ayunas, por prescripción médica.
- La mayoría de los hombres que consultan por una disminución del deseo tienen un análisis hormonal normal.
- La determinación solo tiene sentido dentro de una evaluación médica global, no de forma aislada.
Entender la relación entre las hormonas y la disfunción eréctil
Antes de acudir corriendo al laboratorio, entendamos qué hacen y qué no hacen las hormonas.
El papel clave de la testosterona en el deseo y la erección
La testosterona es la hormona masculina por excelencia. Su función principal es el deseo sexual, la famosa libido. Cuando desciende, las ganas disminuyen, a menudo incluso antes de que la erección plantee problemas.
Sobre la erección en sí, su acción es más indirecta. La testosterona mantiene el deseo y la sensibilidad, pero la erección depende sobre todo de la circulación sanguínea y del sistema nervioso. Dicho de otro modo, un hombre puede tener una testosterona normal y trastornos de la erección, o una testosterona baja y erecciones correctas. No es algo mecánico.
De hecho, se distingue entre la testosterona total y la testosterona biodisponible, que es la realmente activa para el organismo. Por eso, una determinación debe ser interpretada por un médico, no leída como una simple cifra. Para profundizar en el tema de las hormonas masculinas, consulte nuestro dosier sobre el desajuste hormonal en el hombre.
Las otras hormonas implicadas (prolactina, TSH, cortisol)
La testosterona no está sola en escena. Otras hormonas pueden alterar la sexualidad.
La prolactina, cuando está demasiado elevada, hace descender el deseo y puede dificultar la erección. La TSH, que refleja el funcionamiento de la tiroides, también desempeña su papel: una tiroides desajustada fatiga el organismo y apaga la libido. El cortisol, la hormona del estrés, mantiene por su parte un clima desfavorable para la excitación. Estas hormonas influyen también en otros trastornos, como muestra nuestro artículo sobre el papel de las hormonas en la eyaculación precoz. Por tanto, un análisis bien realizado no se limita únicamente a la testosterona.
Análisis hormonal del hombre: ¿en qué casos se prescribe?
He aquí un punto fundamental. No se prescribe un análisis hormonal a todos los hombres que tienen trastornos de la erección. Hacen falta indicios.
¿Disminución de la libido o trastorno mecánico de la erección?
Esta es la distinción que orienta todo. Si su problema es ante todo una disminución del deseo, merece la pena explorar la hipótesis hormonal. Si se trata de un trastorno puramente mecánico de la erección, sin pérdida de las ganas, la causa es más a menudo vascular o psicológica.
Según las recomendaciones de la Sociedad Francesa de Endocrinología sobre los trastornos de la erección, se busca un déficit de testosterona sobre todo cuando la disminución del deseo va acompañada de una reducción de las erecciones nocturnas y matutinas. Este detalle cambia el abordaje. Para comprender mejor la diferencia entre deseo y erección, consulte nuestro artículo sobre el deseo sexual y los trastornos de la erección.
La cuestión de la libido merece que nos detengamos en ella, ya que suele ser la verdadera señal de alerta hormonal. Nuestros dosieres sobre la disminución de la libido en el hombre y sobre cómo recuperar la libido analizan este tema.
Los síntomas de alerta (fatiga, aumento de peso, estado de ánimo)
Un déficit hormonal nunca se limita a la esfera sexual. Afecta a todo el organismo.
Los signos que deben alertar: un cansancio persistente, una disminución de la fuerza muscular, un aumento de peso sin cambios en la alimentación, un estado de ánimo bajo, irritabilidad, trastornos del sueño. Estas manifestaciones se detallan en las recomendaciones de la Asociación Española de Urología sobre el déficit de testosterona. Si acumula varios de estos síntomas junto con una disminución del deseo, resulta pertinente hacer un estudio. Estas manifestaciones también aparecen con la edad, como explicamos en nuestro dosier sobre los problemas de erección a los 55 años.
¿Cómo se realiza este análisis de sangre?
Tranquilícese, es una simple extracción de sangre, sin nada impresionante. Pero algunas condiciones importan para obtener un resultado fiable.
Las condiciones del análisis en el laboratorio (en ayunas, por la mañana)
El momento de la extracción es determinante. La testosterona sigue un ritmo a lo largo del día: alcanza su nivel más alto por la mañana. Por eso la medición se realiza en general antes del mediodía, idealmente entre las 7 y las 11 h.
La extracción suele hacerse en ayunas, en particular para combinarla con un estudio metabólico (glucemia, colesterol) que con frecuencia se prescribe al mismo tiempo. Su médico o el laboratorio le indicarán las instrucciones. En cuanto a la organización práctica de una extracción de sangre habitual, la información del Sistema Nacional de Salud le informará.
¿Quién puede prescribirle una receta médica?
Un punto claro: no puede hacerse este estudio por iniciativa propia. Una medición hormonal la prescribe un médico, según sus síntomas.
Además, es algo positivo. El médico elige las hormonas adecuadas que hay que medir según su situación, evitando análisis innecesarios, y sobre todo interpreta los resultados en su contexto. Una cifra aislada no significa nada sin la historia clínica que la acompaña.
Resultados y atención: el enfoque global de Kano.care
Ya tiene el resultado del estudio. ¿Y ahora? Aquí es donde empieza el verdadero trabajo.
Más allá de la medición: el peso de lo psicológico y del estilo de vida
He aquí un dato que a menudo sorprende. La mayoría de los hombres que acuden a consulta por una disminución del deseo tienen un estudio hormonal perfectamente normal. El déficit real de testosterona solo afecta a una minoría de ellos.
¿Qué ocurre entonces? Lo más frecuente es que la causa esté en otra parte: estrés, ansiedad de rendimiento, cansancio, estilo de vida, tabaco. El tabaco, precisamente, altera directamente la circulación, como detallamos en nuestro artículo sobre el tabaco y la erección. La erección es un verdadero barómetro de la salud general. Un trastorno eréctil suele ser el síntoma de un desequilibrio más amplio, no un fallo aislado. Por eso una evaluación completa siempre es mejor que una medición leída de forma aislada. Por cierto, la presencia de erecciones involuntarias o matutinas es un buen indicio, un tema que abordamos en nuestro artículo sobre la erección involuntaria.
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Preguntas frecuentes
A menudo sí, sobre todo cuando se asocia un análisis metabólico (glucemia, colesterol). La extracción de sangre se realiza por la mañana, momento en que la testosterona está en su nivel más alto. Su médico o el laboratorio le darán las instrucciones precisas.
No existe un umbral mágico. La erección depende sobre todo de la circulación y del sistema nervioso, no solo de la testosterona. Un nivel bajo siempre se interpreta junto con los síntomas y el resto del análisis, por parte de un médico.
No necesariamente. Un déficit afecta primero al deseo. Puede contribuir a los trastornos de la erección, pero rara vez por sí solo. Muchos hombres con testosterona baja mantienen las erecciones, y a la inversa. De ahí la importancia de una evaluación global.
Un médico, en función de sus síntomas. No puede solicitarlo usted mismo en un laboratorio. Una consulta, incluso en línea, permite evaluar si este análisis está justificado y qué hormonas medir con precisión.
Esta asociación orienta más bien hacia una vía hormonal, que merece ser explorada. Pero también puede estar relacionada con el estrés, el cansancio o la depresión. Solo una evaluación médica completa permite discernir las causas y adaptar el tratamiento.
Dr Sam Ward
Urólogo y andrólogo, dirige el servicio de urología en la Clínica Saint-Jean de Bruselas desde octubre de 2024. Miembro del Comité Ejecutivo de la Cátedra UNESCO de Salud Sexual y Derechos Humanos, miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Francófona de Medicina Sexual (SFMS), cofundador de Kano.care, especializado en salud masculina y medicina sexual.







