Disfunción
eréctil:
definición, causas,
tratamientos y
abordaje médico.
También llamada impotencia o trastornos de la erección, la disfunción eréctil afecta a aproximadamente 1 de cada 3 hombres a partir de los 40 años. Un equipo médico especializado en salud masculina le acompaña desde el diagnóstico al seguimiento. Nuestro objetivo: tratar la causa, no solo el síntoma.
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Médicos en línea¿Qué es la
disfunción eréctil?
También llamada impotencia o trastornos de la erección, la disfunción eréctil es la incapacidad persistente para conseguir o mantener una erección suficiente para una relación sexual satisfactoria. Aquí tiene el resumen médico para entenderla en menos de un minuto antes de profundizar.
- 01Cuando las dificultades persisten más de 3 meses y en más del 50 % de los intentos, hablamos de impotencia o disfunción eréctil.
- 02Aproximadamente 1 de cada 3 hombres a partir de los 40 años sufre trastornos de la erección, sea cual sea su gravedad.
- 03Las causas suelen ser mixtas: orgánicas (vasculares, hormonales) y psicológicas (ansiedad de rendimiento, estrés).
- 04Puede ser un signo precoz de enfermedad cardiovascular: el pene es un verdadero indicador de la salud general.
- 05La mayoría de las disfunciones eréctiles tienen una solución médica documentada y eficaz (inhibidores de la PDE5).
- 06La teleconsulta elimina la vergüenza y acelera el acceso al diagnóstico y tratamiento de los trastornos eréctiles.
¿Bajón puntual o verdadera disfunción eréctil?
Médicamente hablamos de disfunción eréctil cuando las dificultades aparecen desde hace al menos tres meses y en más del 50 % de los intentos. Un fallo aislado por cansancio, estrés o alcohol no constituye un trastorno eréctil. Si se pregunta por qué ya no tiene erecciones como antes, el primer paso es evaluar la frecuencia y la duración de estos episodios.
Las manifestaciones varían: imposibilidad total de conseguir una erección, erección insuficiente para la penetración (erección blanda) o pérdida de rigidez durante el acto. Disfunción eréctil, impotencia y trastorno eréctil designan la misma realidad clínica.
El mecanismo de una erección saludable
La erección es un fenómeno neurovascular. La estimulación sexual libera óxido nítrico en los cuerpos cavernosos del pene, los músculos lisos se relajan, la sangre llega de forma masiva y el pene se vuelve rígido.
Cualquier alteración en alguno de estos niveles —libido, señal nerviosa, vasos sanguíneos, equilibrio de testosterona— puede provocar un trastorno. Entender este mecanismo es esencial para tratar la causa y no solo el síntoma.
¿Cuál es la
prevalencia
de la disfunción eréctil?
La disfunción eréctil no es una consecuencia inevitable del envejecimiento, pero la impotencia se vuelve más frecuente con la edad y la aparición de otros problemas de salud. Según el Massachusetts Male Aging Study, cerca del 52 % de los hombres entre 40 y 70 años refieren algún trastorno eréctil, sea cual sea su gravedad.
¿Cuáles son las
causas
de la disfunción eréctil?
Las causas de los trastornos de la erección suelen ser mixtas y combinan factores orgánicos (vasculares, hormonales, neurológicos) y psicológicos. En el hombre joven el origen suele ser psicógeno; a partir de los 50 años predominan las causas orgánicas. Identificar el origen del trastorno es indispensable para un tratamiento adecuado, no una simple prescripción estándar. Un sexólogo puede complementar el abordaje médico cuando domina la componente psicógena, sobre todo si se acompaña de una bajada de libido.
Causas orgánicas
- Aterosclerosis
Las arterias del pene (1–2 mm) se obstruyen antes que las coronarias (3–4 mm). La disfunción eréctil se convierte en un marcador precoz de enfermedad cardiovascular, a veces 2 a 5 años antes de un evento coronario.
- Diabetes
Daña los vasos y nervios responsables de la erección y afecta al 40-50 % de los hombres diabéticos. El control glucémico influye directamente en la calidad de la erección.
- Hipertensión arterial
Daña la pared arterial y limita la vasodilatación necesaria para la erección. Además, algunos antihipertensivos empeoran los trastornos eréctiles.
- Déficit de testosterona
El hipogonadismo (déficit hormonal) afecta a la libido y a la calidad de la erección a partir de los 50 años. Si hay dudas, se recomienda un análisis hormonal (testosterona total y biodisponible).
- Patologías de la próstata
La hiperplasia benigna, la prostatectomía o los tratamientos antiandrogénicos pueden lesionar los nervios erectores y provocar un trastorno eréctil duradero.
- Enfermedad de La Peyronie
Placas fibrosas en los cuerpos cavernosos que provocan curvatura peneana, dolor y disfunción eréctil. A menudo se asocia a otras causas vasculares.
Causas psicológicas
- Aparición brusca
Suele estar ligada a un acontecimiento concreto (ruptura, fracaso sexual, periodo de estrés agudo, duelo, conflicto laboral).
- Erecciones nocturnas conservadas
Criterio diagnóstico clave. La presencia de erecciones nocturnas espontáneas (NPT, Nocturnal Penile Tumescence) orienta hacia un origen psicógeno y descarta la mayoría de causas vasculares.
- Variable según el contexto
Trastorno presente con una pareja, ausente durante la masturbación o viceversa. Esta variabilidad casi siempre indica un factor psicológico.
- Ansiedad de rendimiento
El miedo a no lograrlo activa el sistema simpático, que se opone a la relajación vascular indispensable para la erección. Causa principal en hombres jóvenes.
- Estrés y depresión
Círculo vicioso clásico: un primer fallo genera una ansiedad que provoca el siguiente. Los antidepresivos (sobre todo los ISRS) también pueden inducir un trastorno eréctil farmacológico.
- Sexoterapia
Muy eficaz para romper este ciclo, a veces combinada con un tratamiento farmacológico. Un sexólogo puede acompañar a la pareja.
Disfunción eréctil y
salud cardiovascular.
Hoy se reconoce el trastorno eréctil como un síntoma centinela. Puede preceder a un infarto o un ictus en 2 a 5 años, porque la aterosclerosis afecta primero a las arterias de pequeño calibre.
Las arterias del pene miden de 1 a 2 mm de diámetro, frente a los 3-4 mm de las arterias coronarias. Cuando disminuye el flujo sanguíneo hacia el pene, suele ser señal de que el mismo proceso está en marcha en todo el sistema vascular. Todo hombre mayor de 40 años con disfunción eréctil sin causa psicológica evidente debería someterse a una valoración cardiovascular completa: presión arterial, perfil lipídico, glucemia en ayunas y, a veces, prueba de esfuerzo.
Consultar por la impotencia es también cuidar el corazón. Es la ocasión de detectar patologías silenciosas (hipertensión, diabetes, dislipidemia) antes de que provoquen un accidente cardíaco.
Síntomas y
señales de alerta:
¿cuándo consultar?
La mayoría de los hombres afectados nunca han consultado a un médico por su disfunción eréctil. La vergüenza es la primera barrera, y muchos recurren a la automedicación, exponiéndose a riesgos graves de interacciones farmacológicas. El diagnóstico médico se basa en una entrevista clínica, el cuestionario IIEF-5 (International Index of Erectile Function) y una analítica (glucemia, perfil lipídico, testosterona). La teleconsulta elimina una barrera importante para acceder al diagnóstico y permite obtener una receta en línea si el tratamiento está indicado.
- Dificultades de erección persistentes durante más de 3 meses
- Bajada notable de la libido sin causa evidente
- Fallos cada vez más frecuentes, incluso durante la masturbación
- Factores de riesgo cardiovascular asociados (diabetes, HTA, tabaco)
- Puntuación IIEF-5 inferior a 21 (cuestionario internacional validado)
¿Cuáles son los
tratamientos
de la disfunción eréctil?
El tratamiento de primera línea son los inhibidores de la PDE5 (sildenafilo, tadalafilo, vardenafilo), que restauran la erección en aproximadamente el 70 % de los pacientes. Existen otras opciones de segunda línea, adaptadas a la causa de la disfunción eréctil y al perfil del paciente. Compara las moléculas en detalle en la página de tratamientos de la disfunción eréctil.
Sildenafilo de marca original Pfizer, comercializado desde 1998. Es el inhibidor de la PDE5 más prescrito del mundo, estudiado en más de 130 ensayos clínicos. Adecuado para pacientes que prefieren mantener la marca histórica o que han tolerado mal la formulación de un genérico. Misma molécula activa y resultados clínicos idénticos al genérico; solo cambian los excipientes (aglutinantes, colorantes, recubrimiento) y el envase.
Marca original de Lilly, molécula de referencia del tadalafilo. Indicado en la disfunción eréctil y también en la hiperplasia benigna de próstata (HBP), con beneficio clínico en los síntomas urinarios asociados. La pauta diaria de 5 mg es especialmente adecuada para hombres con relaciones frecuentes.
Exactamente la misma molécula activa que el Viagra®, a un precio claramente más accesible. Indicaciones, posologías y resultados clínicos idénticos a la marca original. Se toma 30 a 60 minutos antes de la relación, con estimulación sexual. Disponible en 25, 50 o 100 mg. Buena opción de primera línea para la mayoría de hombres.
Inhibidor de la PDE5 de acción larga. Su ventana de eficacia de 24 a 36 h permite recuperar una verdadera espontaneidad, sin planificar las relaciones. Dos pautas posibles: a demanda (10 o 20 mg) o en toma diaria a dosis baja (2,5 o 5 mg) para hombres con actividad sexual regular o que desean un efecto continuo.
Tratamientos alternativos y de segunda línea
Cuando los inhibidores de la PDE5 son insuficientes o están contraindicados, hay varias opciones médicas y quirúrgicas disponibles, a valorar con un urólogo o andrólogo.
- Inyecciones intracavernosas
Autoinyección de prostaglandinas (alprostadilo) en la base del pene. Eficacia del 70 al 90 %, indicada en segunda línea cuando los inhibidores de la PDE5 son insuficientes o están contraindicados.
- Ondas de choque de baja intensidad
Litotricia extracorpórea peno-vascular. Estimula la neo-vascularización de los cuerpos cavernosos. Indicada en la disfunción eréctil de origen vascular leve a moderada.
- Bomba de vacío (vacuum)
Dispositivo mecánico no invasivo que crea un vacío alrededor del pene para atraer la sangre. Solución sin medicamento, a veces propuesta cuando hay contraindicación a los tratamientos orales.
- Sexoterapia y terapia de pareja
Imprescindible cuando la ansiedad de rendimiento mantiene el trastorno. Puede combinarse con la medicación para romper el círculo vicioso psicógeno, sobre todo en el hombre joven.
- Implante peneano
Prótesis intracavernosa hinchable o semirrígida. Solución quirúrgica de último recurso, indicada tras el fracaso de otros tratamientos, con una tasa de satisfacción superior al 90 %.
- Tratamiento de la causa subyacente
Control de la diabetes, control tensional, suplementación hormonal si se confirma déficit de testosterona, ajuste de medicamentos implicados (betabloqueantes, ISRS, antiandrógenos).
El 91 % de nuestros pacientes mejoran su salud sexual.
Sobre 2.447 pacientes acompañados por Kano por disfunción eréctil, el 91 % refiere una mejora significativa de su función eréctil con el tratamiento. El primer tratamiento prescrito no siempre es el adecuado: el 39 % de los pacientes ven ajustada su posología o su molécula desde el primer seguimiento, con una mejora media adicional del +43 % de la función eréctil al siguiente control.
Medicamentos sujetos a prescripción médica obligatoria. La molécula y la posología las determina su médico tras la evaluación.
Tres pasos
hasta su
receta médica.
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Evaluación inicial con puntuación IIEF-5
Cuestionario médico detallado: síntomas, antecedentes, tratamientos en curso y factores de riesgo cardiovascular. Base para el diagnóstico diferencial.
- Puntuación IIEF-5 validada
- Antecedentes y tratamientos en curso
- Factores de riesgo cardiovascular
Revisión por un médico colegiado
Un médico especializado en salud masculina revisa su caso, descarta contraindicaciones y emite un diagnóstico médico por escrito. No es un algoritmo.
- Médico colegiado (España o UE)
- Diagnóstico diferencial
- Verificación de contraindicaciones
Receta electrónica si está indicada
Si el tratamiento está indicado, el médico emite una receta digital segura que puede presentar en la farmacia de su elección.
- Receta médica electrónica
- Molécula y posología adaptadas a su perfil
- Válida en cualquier farmacia
Lo que cambia: un diagnóstico médico real, no un algoritmo.
Un médico colegiado evalúa su caso y decide si el tratamiento está indicado. Si es así, recibe una receta digital segura. Sin compromiso, sin suscripción.
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Pago único por la evaluación médica. Sin suscripción ni compromiso. El coste del tratamiento, cuando se prescribe, depende de la molécula y la posología, y se gestiona aparte en la farmacia.
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- Evaluación clínica completa con puntuación IIEF-5
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Ir más allá del
medicamento.
El medicamento es una pieza importante, pero los cambios de hábitos —ejercicio, alimentación mediterránea, dejar de fumar, gestión del estrés— actúan sobre las causas y mejoran de forma duradera la función eréctil.
150 min/semana mejoran la función endotelial y el flujo sanguíneo hacia el pene.
Reduce los factores de riesgo cardiovascular y mejora la función eréctil.
Beneficios medibles en la microcirculación peneana desde las primeras semanas.
Bajar de un 5 a un 10 % del peso corporal puede ser suficiente para mejorar la erección.
Meditación, respiración o terapia cognitiva: clave en el hombre joven con ansiedad de rendimiento.
El déficit crónico altera la testosterona y la función vascular.
Un equipo médico
experto en salud sexual,
siempre a su lado.
Dirección médicaDr. Sam Ward
«La disfunción eréctil es una señal de la salud general. Nuestro papel es leer esa señal con seriedad, sin tabúes y sin atajos.»
Sus dudas sobre la
disfunción eréctil.
Sí, en algunos casos. Cuando la causa es psicológica (ansiedad de rendimiento, estrés) o está ligada al estilo de vida (tabaco, sedentarismo, sobrepeso), los cambios de hábitos junto con la sexoterapia pueden bastar para recuperar una erección satisfactoria. Cuando el origen es orgánico (diabetes, aterosclerosis, hipogonadismo), el tratamiento médico mejora ampliamente la función eréctil pero suele tener que mantenerse mientras persista la causa subyacente. Tratar la causa (control de la diabetes, suplementación con testosterona, dejar de fumar) sigue siendo la vía más duradera.
Sí, hoy está sólidamente establecido. El trastorno eréctil se considera un síntoma centinela: puede preceder a un infarto o un ictus en 2 a 5 años. Las arterias del pene (1 a 2 mm) se obstruyen por aterosclerosis antes que las coronarias (3 a 4 mm). Todo hombre mayor de 40 años con disfunción eréctil sin causa psicológica evidente debería realizarse una valoración cardiovascular: presión arterial, perfil lipídico, glucemia en ayunas.
La prevalencia aumenta con la edad: aproximadamente un 8 % antes de los 30 años, un 33 % entre los 40 y 50, un 50 % entre los 50 y 60, y más del 65 % a partir de los 60. Pero la impotencia no es exclusiva de los mayores. Los hombres jóvenes también pueden verse afectados, sobre todo por ansiedad de rendimiento, estrés o un estilo de vida desfavorable. Un acompañamiento médico adecuado permite recuperar una vida sexual satisfactoria a cualquier edad.
Puede serlo, en particular en el hombre joven. La ansiedad de rendimiento, el estrés, la depresión y los conflictos relacionales son las primeras causas psicógenas de los trastornos eréctiles. La causa es puramente psicológica en un 10-20 % de los casos aislados y mixta (psicológica y orgánica) en otro 20-30 %. A partir de los 50 años predominan las causas orgánicas (vasculares, hormonales, neurológicas), a menudo asociadas a una repercusión psicológica secundaria.
Varios indicios orientan hacia un origen psicógeno: aparición brusca ligada a un acontecimiento concreto, erecciones nocturnas o matutinas conservadas (NPT, Nocturnal Penile Tumescence), trastorno variable según el contexto (presente con la pareja, ausente durante la masturbación o al revés), edad joven sin factor de riesgo cardiovascular. Por el contrario, una instalación progresiva, erecciones nocturnas ausentes o débiles, un trastorno constante en cualquier contexto y la presencia de factores de riesgo (diabetes, hipertensión, tabaco, edad > 50 años) orientan hacia una causa orgánica. Solo un médico puede establecer el diagnóstico diferencial con una valoración completa.
Sí, con mucha frecuencia. Es lo que se llama ansiedad de rendimiento. El miedo a fallar activa el sistema nervioso simpático (el del estrés), que se opone a la relajación vascular indispensable para la erección. Es un círculo vicioso clásico: un primer fallo genera una aprensión que provoca el siguiente. La sexoterapia, las técnicas de gestión del estrés (meditación, respiración, terapia cognitivo-conductual) y, a veces, un tratamiento farmacológico temporal son muy eficaces para romper este ciclo.
Varias clases farmacológicas están implicadas. Los antidepresivos (sobre todo los ISRS como la paroxetina, la sertralina y la fluoxetina) alteran la función sexual en un 30 a 60 % de los pacientes. Los betabloqueantes (propranolol, atenolol) y ciertos diuréticos (tiazídicos, espironolactona) pueden inducir una disfunción eréctil. Los antiandrógenos usados en el cáncer de próstata provocan caída de la libido y de la función eréctil. El finasterida (tratamiento de la calvicie) también puede ser responsable. Nunca abandone un tratamiento sin valoración médica: un ajuste con el prescriptor suele recuperar la función eréctil.
El médico de cabecera es el primer interlocutor. Puede establecer el diagnóstico, prescribir una valoración inicial (glucemia, perfil lipídico, testosterona) y un tratamiento de primera línea (inhibidores de la PDE5). En caso de causa orgánica compleja o fracaso del tratamiento inicial, el urólogo o el andrólogo toman el relevo. Para causas psicógenas predominantes, un sexólogo o un psicólogo especializado en salud sexual aporta un manejo complementario. La teleconsulta médica, como la que ofrece Kano, elimina la vergüenza y acelera el acceso al diagnóstico.
Los cambios de estilo de vida son los tratamientos naturales más eficaces: actividad física regular (150 min/semana), alimentación mediterránea, dejar de fumar, perder un 5-10 % del peso corporal, gestión del estrés y sueño regular. Algunas plantas (ginseng coreano, maca, tribulus) se mencionan a veces, pero su eficacia en la disfunción eréctil está poco documentada científicamente y pueden interaccionar con otros tratamientos. Los ejercicios del suelo pélvico (Kegel) tienen una eficacia demostrada en el hombre. Ninguna estrategia natural sustituye a una evaluación médica cuando el trastorno persiste más de 3 meses.
Han confiado en nosotros
Aviso: la información de esta página se ofrece a título informativo y no sustituye al consejo médico profesional. Los tratamientos mencionados (sildenafilo, tadalafilo) están sujetos a prescripción médica obligatoria. En caso de urgencia, contacta con el 112.
