
Escozor, ganas urgentes de orinar, orina turbia: la infección urinaria es una de las infecciones más frecuentes, también en los hombres. Su tratamiento se basa casi siempre en un antibiótico, elegido tras un análisis de orina. En el hombre, la atención médica es más estricta.
Lo esencial
- El tratamiento de una infección urinaria se basa en un antibiótico recetado por un médico, idealmente adaptado al resultado del urocultivo.
- En el hombre, una infección urinaria exige siempre una valoración médica, con un análisis de orina y un urocultivo antes de cualquier antibiótico.
- Los tratamientos son más largos en el hombre que en la mujer: de 7 a 14 días para una cistitis y varias semanas para una prostatitis.
- Termine el tratamiento, aunque los síntomas desaparezcan en 48 horas.
- Fiebre, escalofríos, dolor de espalda o imposibilidad de orinar: acuda a urgencias.
¿Qué es una infección urinaria y cómo reconocerla?
Una infección urinaria se produce cuando las bacterias ascienden por las vías urinarias y se multiplican en ellas. En la gran mayoría de los casos se trata de Escherichia coli, una bacteria del intestino.
La infección puede afectar a la vejiga (cistitis), a la próstata (prostatitis) o a los riñones (pielonefritis). La localización lo cambia todo para el tratamiento.
Los síntomas de alerta que no debe ignorar
Los signos más frecuentes:
- escozor al orinar, durante la micción o justo después;
- ganas frecuentes y urgentes de orinar, en pequeñas cantidades;
- dolor en la parte baja del vientre o en el periné;
- orina turbia, maloliente, a veces con sangre.
Otros signos obligan a consultar el mismo día: fiebre, escalofríos, dolor en la parte baja de la espalda o en el costado, imposibilidad de orinar. Hacen pensar en una infección de la próstata o de los riñones.
Diferencia entre cistitis simple e infección de riesgo
La cistitis simple afecta sobre todo a mujeres jóvenes sin factores de riesgo. Se trata rápidamente, a menudo con una sola toma.
En el hombre es diferente. Las guías de la Asociación Europea de Urología sitúan la afectación de la próstata entre los factores de riesgo de complicación. Puede verse afectada por la infección, incluso cuando los síntomas parecen banales.
En resumen: una infección urinaria masculina no debe tomarse nunca como una simple «cistitis sin importancia» que se trata en un día.
Diagnóstico: los pasos clave antes del tratamiento
En la mujer, la tira reactiva de orina suele ser suficiente. Esta prueba rápida busca glóbulos blancos y nitritos en la orina.
En el hombre, la tira ya no basta. Antes de cualquier antibiótico se recomienda un análisis de orina con urocultivo, incluso para una cistitis.
El urocultivo sirve para dos cosas:
- identificar la bacteria responsable;
- realizar un antibiograma, que indica qué antibióticos son eficaces contra ella.
En un primer episodio, el estudio puede completarse con una ecografía que mide la orina que queda en la vejiga después de orinar. A menudo es entonces cuando se descubre una próstata que dificulta el vaciado.
Los tratamientos médicos de la infección urinaria
Los antibióticos: el tratamiento de referencia
El antibiótico elimina las bacterias responsables. Es el tratamiento de referencia, y no existe una alternativa fiable en una infección ya instaurada.
La elección depende del tipo de infección y del antibiograma. Para una cistitis simple de la mujer, las guías de la Asociación Europea de Urología proponen en primera línea la fosfomicina en dosis única, la nitrofurantoína o el pivmecilinam.
En el hombre, la duración orientativa según MedlinePlus y su ficha sobre la prostatitis es:
- cistitis: de 7 a 14 días;
- prostatitis aguda: de 2 a 6 semanas;
- infección renal leve: de 7 a 14 días.
Su médico elegirá el antibiótico y la duración según su caso. Cuando el tratamiento no puede esperar al resultado, el médico receta un antibiótico de forma empírica y lo adapta en cuanto llega el antibiograma. Los antibióticos pueden provocar efectos adversos, por lo general digestivos (náuseas, diarrea). Comuníqueselos a su médico en lugar de dejar el tratamiento por su cuenta.
Hay una regla que no cambia: nada de automedicación. Un antibiótico que le sobró y sigue en el armario nunca es una buena idea.
Las 4 reglas de oro del buen uso de los antibióticos
La resistencia a los antibióticos avanza, y las infecciones urinarias están en primera línea. Cuatro reglas sencillas:
- Respete la dosis recetada, sin reducirla.
- Respete la duración, hasta el último comprimido.
- No comparta nunca sus antibióticos, ni los reutilice más adelante.
- Termine el tratamiento aunque se sienta mejor después de 48 horas.
¿Por qué tanta insistencia en la duración? Los síntomas desaparecen antes que las bacterias. Interrumpir demasiado pronto deja sobrevivir a las más resistentes, que vuelven con más fuerza.
Hombres: ¿por qué el tratamiento de la infección urinaria es específico?
En el hombre, una infección urinaria suele ocultar un obstáculo. Una próstata que crece con la edad dificulta el vaciado de la vejiga. La orina estancada se convierte en un terreno ideal para las bacterias.
Pongamos dos ejemplos. Una mujer de 30 años con una cistitis simple toma una dosis única de antibiótico, y ahí termina todo. Un hombre de 64 años encadena tres infecciones en un año. La ecografía muestra una gran cantidad de orina residual, relacionada con una hiperplasia benigna de próstata. Mientras no se trate este obstáculo, las infecciones pueden volver.
Existen otras causas: prostatitis crónica, cálculos, estrechamiento de la uretra. Las dificultades para orinar, un chorro débil o los despertares nocturnos forman parte de los signos de un problema de próstata que conviene comunicar.
El objetivo no es solo tratar la infección, sino entender por qué se ha producido.
¿Cómo aliviar rápidamente las molestias urinarias?
Mientras el antibiótico hace efecto (a menudo 2 o 3 días), algunos gestos ayudan:
- beba con regularidad, de 1,5 a 2 litros de agua al día;
- orine en cuanto sienta la necesidad, sin aguantarse;
- vacíe bien la vejiga, tomándose su tiempo;
- evite el alcohol, el café y los platos muy picantes, que irritan la vejiga;
- el paracetamol puede aliviar el dolor, si no tiene ninguna contraindicación.
Atención: beber mucho no sustituye en ningún caso al antibiótico. En el hombre, esperar a que «se pase solo» expone a una infección de la próstata o de los riñones.
Prevención y recaídas
Una cistitis de repetición en el hombre nunca es normal. Obliga a buscar la causa.
La prevención se basa en hábitos sencillos: hidratarse bien, no aguantarse, orinar después de las relaciones sexuales, tratar el estreñimiento. Pero si la causa está en la próstata, estas medidas no bastarán. Los trastornos urinarios en el hombre suelen tener un origen prostático que puede tratarse.
Muchos hombres retrasan la consulta por vergüenza. Ese silencio retrasa el diagnóstico.
Para una infección urinaria, acuda a su médico o a su centro de salud. Kano.care no trata por ahora las infecciones urinarias en España. Si le interesa una futura consulta para la próstata y los problemas urinarios, puede apuntarse a la lista de espera.
Preguntas frecuentes sobre el tratamiento de las infecciones urinarias
Una cistitis simple de la mujer a veces se cura de forma espontánea, pero es imprevisible. En el hombre no hay que esperar: el riesgo de afectación de la próstata o de los riñones justifica una valoración médica y un urocultivo.
Los síntomas suelen mejorar en 2 o 3 días. Si persisten más de 3 días, o si aparece fiebre, vuelva a ponerse en contacto con su médico.
Los antibióticos solo se dispensan con receta en España. Kano.care no trata por ahora las infecciones urinarias: consulte a su médico o a su centro de salud. En caso de fiebre, escalofríos o dolor intenso, acuda a urgencias.
Dr Samy Benbetka
Cirujano urólogo y andrólogo, especializado en medicina sexual y anticoncepción masculina. Referente médico editorial de Kano.care, garante del rigor científico y de la calidad pedagógica de los contenidos publicados.







