
La testosterona y la fuerza suelen asociarse a pastillas con promesas espectaculares. La realidad tiene más matices. La testosterona desempeña un papel real en el músculo y la energía, pero una pérdida de forma rara vez tiene una sola causa. Le explicamos qué dice la ciencia, cómo reconocer un déficit real y qué soluciones son seguras.
Puntos clave
- La testosterona ayuda al músculo a fabricar proteínas: contribuye a mantener la masa y la fuerza musculares.
- Con la edad, su nivel desciende alrededor de un 1 % al año. Solo una parte de los hombres desarrolla un déficit real.
- El cansancio y la pérdida de fuerza son síntomas inespecíficos: el sueño, el estrés, el tiroides o la depresión pueden estar detrás.
- Solo un análisis de sangre realizado por la mañana, y confirmado con una segunda determinación, permite diagnosticar un déficit de testosterona.
- Los «potenciadores» que se venden sin receta nunca sustituyen a un tratamiento hormonal prescrito.
¿Cómo influye la testosterona en la fuerza muscular?
La testosterona estimula la fabricación de proteínas en el músculo. Así contribuye a mantener la masa muscular y, con ella, la fuerza.
- Síntesis de proteínas: favorece la construcción y la reparación de las fibras musculares.
- Masa ósea: participa en el mantenimiento de la densidad de los huesos.
- Glóbulos rojos: estimula su producción, que contribuye a llevar oxígeno a los músculos.
La prueba procede de estudios clínicos. En un ensayo publicado en el American Journal of Physiology, hombres mayores con la testosterona baja recibieron testosterona durante cuatro semanas. Su fuerza y la velocidad de síntesis de las proteínas musculares aumentaron. Eso sí, el estudio solo incluyó a seis hombres.
El papel biológico de los andrógenos en el hombre
Los andrógenos son las hormonas llamadas masculinas, y la testosterona es la principal. Para actuar, se une a los receptores de andrógenos de las células musculares.
Esa señal activa los genes que producen nuevas proteínas. Con la edad, el número de estos receptores también disminuye. Es una de las razones por las que el músculo responde peor.
Estos receptores están presentes mucho más allá del músculo. Para saber más, consulte nuestro artículo sobre los signos de virilidad en el hombre.
Falta de energía y pérdida de fuerza: ¿es realmente la testosterona?
No necesariamente. El cansancio y la pérdida de fuerza son síntomas frecuentes, con muchas causas posibles.
- un sueño insuficiente o una apnea del sueño;
- un estrés crónico o una depresión;
- un hipotiroidismo o una anemia;
- una enfermedad crónica, o un medicamento.
Las guías de la Asociación Europea de Urología recuerdan que estos síntomas no son exclusivos del hipogonadismo. Deben interpretarse con prudencia, siempre dentro del conjunto de la situación clínica y analítica.
El déficit de testosterona asociado a la edad, a veces llamado andropausia, se denomina en medicina hipogonadismo de inicio tardío. Su frecuencia aumenta con los años. Sus signos más característicos son sexuales: disminución del deseo y menos erecciones matutinas.
Si sospecha que intervienen varias hormonas, nuestro artículo sobre el desequilibrio hormonal masculino le ayudará a verlo más claro.
Potenciadores de testosterona y suplementos de «fuerza»: cuidado con los mitos
Muchos productos prometen fuerza, energía y virilidad en pocos días. Ningún complemento alimenticio puede corregir un déficit real de testosterona.
- Su publicidad suele apelar a un imaginario guerrero, con nombres que evocan potencia.
- Los complementos alimenticios no se evalúan como los medicamentos antes de su comercialización.
- Algunos productos vendidos en internet contienen sustancias no declaradas.
Los efectos reales de la testosterona, incluso con receta, son más modestos que esas promesas. En los Testosterone Trials, publicados en el New England Journal of Medicine, 790 hombres de 65 años o más con la testosterona baja recibieron gel de testosterona o placebo durante un año. El tratamiento mejoró la función sexual y algo el estado de ánimo. No tuvo un efecto significativo sobre la vitalidad, ni sobre la distancia caminada en el ensayo dedicado a la función física.
¿Complemento o tratamiento hormonal?
La diferencia es clara:
- un complemento alimenticio acompaña unos hábitos de vida, sin corregir ninguna enfermedad;
- un tratamiento de sustitución, como el gel de testosterona, es un medicamento con receta, reservado a un déficit confirmado por análisis de sangre y con vigilancia de la próstata y de la sangre.
Algunos ingredientes naturales, como el tribulus, la maca o el boro, se estudian por su posible efecto sobre la vitalidad. Las pruebas siguen siendo limitadas, y no sustituyen a una terapia hormonal cuando existe un déficit confirmado. Si toma algún medicamento, consulte a su médico o farmacéutico antes de tomar un complemento.
¿Cómo mantener la testosterona y la fuerza de forma natural?
Los hábitos de vida son la primera palanca. Actúan a la vez sobre el nivel de testosterona y sobre la fuerza muscular.
- practicar actividad física con regularidad, en especial ejercicios de fuerza;
- dormir lo suficiente;
- perder peso en caso de sobrepeso, sobre todo abdominal;
- limitar el alcohol y controlar el estrés.
La obesidad, el consumo excesivo de alcohol y algunos medicamentos favorecen un déficit de testosterona. Para profundizar, descubra cómo aumentar la testosterona después de los 50 años.
La importancia de un sueño reparador
La testosterona se produce sobre todo durante el sueño. Su nivel es más alto por la mañana.
Un sueño corto o fragmentado, o una apnea del sueño sin tratar, puede afectar tanto a su energía como a sus hormonas. Los ronquidos, los despertares frecuentes o la somnolencia durante el día merecen una consulta médica.
El impacto de la alimentación y del estrés
Una alimentación variada, con suficientes proteínas, ayuda al músculo a recuperarse después del esfuerzo. Por el contrario, las dietas muy restrictivas pueden reducir la testosterona.
El estrés crónico mantiene el cansancio y altera el sueño. El deporte regular también actúa sobre este factor: mejora el ánimo y la calidad del sueño. Además, beneficia a las erecciones, como explicamos en nuestro artículo sobre musculación y erección.
¿Cuándo conviene hacer un análisis hormonal?
Un análisis es útil si aparecen sin explicación una disminución del deseo, erecciones menos firmes o un cansancio persistente. Lo es aún más si se combinan varios de estos signos.
- La testosterona se mide por la mañana, cuando su nivel es más alto, y preferentemente en ayunas.
- Un resultado bajo debe confirmarse con una segunda determinación.
- El médico suele añadir la LH, la FSH y la prolactina para encontrar el origen del déficit.
Un médico debe interpretar siempre los resultados junto con sus síntomas. Una cifra aislada no basta para establecer un diagnóstico. Para saber qué incluye, consulte nuestro artículo sobre el análisis hormonal en el hombre.
Si sus síntomas afectan sobre todo a la erección, un médico puede ayudarle, sea cual sea su nivel hormonal. En Kano.care, un médico colegiado revisa su caso en menos de 24 horas y, si un tratamiento para la disfunción eréctil está indicado, emite una receta electrónica privada válida en cualquier farmacia de España. La consulta cuesta 35 €, en un pago único; el medicamento se abona aparte en la farmacia.
Preguntas frecuentes
Se une a los receptores de andrógenos de las células musculares y estimula la fabricación de proteínas. Así contribuye a mantener la masa y la fuerza musculares.
Menos deseo, menos erecciones matutinas, cansancio, pérdida de masa muscular o aumento de la grasa abdominal. Estos signos no son específicos: solo un análisis de sangre confirma un déficit.
Las pruebas son limitadas y ninguno corrige un déficit real. Un complemento puede acompañar unos buenos hábitos, pero no sustituye a un diagnóstico ni a un tratamiento prescrito.
Durmiendo lo suficiente, haciendo ejercicio con regularidad, perdiendo peso si es necesario y limitando el alcohol. Si los síntomas persisten, consulte a un médico para hacer un análisis.
Dr Sam Ward
Urólogo y andrólogo, dirige el servicio de urología en la Clínica Saint-Jean de Bruselas desde octubre de 2024. Miembro del Comité Ejecutivo de la Cátedra UNESCO de Salud Sexual y Derechos Humanos, miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Francófona de Medicina Sexual (SFMS), cofundador de Kano.care, especializado en salud masculina y medicina sexual.







