
Unas entradas que retroceden, una coronilla que se aclara: la caída del cabello preocupa a muchos hombres. A menudo se oye que se debe a «demasiada testosterona». La realidad tiene más matices. Este es el verdadero papel de las hormonas en la calvicie, lo que depende de la genética y las soluciones con respaldo científico, sin falsas promesas.
Puntos clave
- La calvicie común, o alopecia androgénica, es la causa más frecuente de caída del cabello en el hombre.
- Depende sobre todo de la sensibilidad genética del cabello a la DHT, una hormona derivada de la testosterona, y no del nivel de testosterona en sangre.
- Un hombre calvo no tiene más testosterona que otro, y un déficit de testosterona no hace caer el pelo.
- Solo dos tratamientos han demostrado su eficacia, el minoxidil y el finasterida, y requieren valoración médica.
¿Qué es la alopecia androgénica (calvicie común)?
La alopecia androgénica es la forma de caída del cabello más habitual en el hombre. Suele empezar en las entradas o en la coronilla y avanza lentamente con los años.
Su evolución se mide con la escala de Norwood-Hamilton, que va desde un ligero retroceso de las entradas hasta una calvicie extensa. Su frecuencia aumenta claramente con la edad.
Como indica su nombre, combina dos factores: los andrógenos, es decir, las hormonas masculinas, y la genética.
Dihidrotestosterona (DHT): la hormona clave del mecanismo
Una parte de la testosterona se transforma en dihidrotestosterona (DHT) gracias a una enzima, la 5-alfa-reductasa. La DHT es un andrógeno más potente que la testosterona.
Ahí está la paradoja. La DHT estimula el crecimiento de la barba y del vello corporal. Pero en el cuero cabelludo de los hombres con predisposición genética debilita los folículos, las pequeñas estructuras de las que nace cada pelo.
Una revisión publicada en la revista Endocrine lo resume: la calvicie se debe a la acción de los andrógenos sobre folículos genéticamente sensibles, en las zonas que dependen de estas hormonas.
La miniaturización del folículo piloso
Un pelo vive por ciclos: una larga fase de crecimiento, de varios años, seguida de una fase de reposo y de la caída.
Por efecto de la DHT, en los hombres predispuestos:
- la fase de crecimiento se acorta en cada ciclo;
- el folículo se encoge: es la miniaturización;
- el pelo vuelve a salir más fino, más corto y con menos pigmento;
- tras varios ciclos, el folículo puede dejar de producir un pelo visible.
Este proceso es lento. Por eso el cabello se va aclarando durante años, y por eso un tratamiento funciona mejor cuando se empieza pronto.
¿Demasiada o poca testosterona? Separar lo cierto de lo falso
¿Es responsable el nivel de testosterona total?
No. Lo que provoca la calvicie no es la cantidad de testosterona en sangre, sino la sensibilidad de los folículos a la DHT. Esta sensibilidad es en gran parte hereditaria, y se transmite tanto por parte de la madre como del padre.
Un hombre con un nivel normal puede perder el pelo, y un hombre con un nivel alto puede conservarlo. La idea de que una calvicie precoz es señal de mayor virilidad es un mito.
Hay un caso particular: tomar testosterona o esteroides anabolizantes, sobre todo con fines deportivos, puede acelerar la caída en un hombre predispuesto.
Las verdaderas señales de un déficit de testosterona
Una caída del cabello aislada no es una señal de déficit de testosterona. Un déficit real se manifiesta con señales más generales:
- menos deseo sexual y erecciones matutinas menos frecuentes;
- un cansancio persistente, que detallamos en nuestro artículo sobre la fatiga y la testosterona;
- pérdida de fuerza muscular, explicada en nuestro artículo sobre la testosterona y la fuerza;
- un ánimo más bajo y un sueño menos reparador.
Solo un análisis de sangre permite confirmar una testosterona baja. Evite el autodiagnóstico y consulte a un profesional sanitario si tiene dudas.
Impacto hormonal global: del cabello a la salud sexual
La caída del cabello no es solo una cuestión de aspecto. Puede afectar a la autoestima, a la confianza y, a veces, a la vida íntima.
Las hormonas también relacionan varios temas. Algunos tratamientos de la calvicie actúan sobre la DHT y pueden tener efectos sobre la sexualidad. Y al revés, la falta de deseo o los problemas de erección suelen tener otras causas además de las hormonas: vasculares, psicológicas o relacionadas con los hábitos de vida.
Caída del cabello y testosterona: ¿qué soluciones hay?
La importancia de un diagnóstico médico preciso
No toda caída del cabello es una alopecia androgénica. Existen otras causas:
- el efluvio telógeno, una caída difusa y pasajera tras un estrés, una enfermedad, fiebre o una dieta estricta;
- la alopecia areata, que hace caer el pelo en placas;
- una falta de hierro, un problema de tiroides o algunos medicamentos.
Un médico de cabecera o un dermatólogo examina su cuero cabelludo y puede solicitar un análisis de sangre. Consulte pronto si la caída es brusca, en placas o se acompaña de otros síntomas.
Los tratamientos médicos con respaldo científico
Dos tratamientos han demostrado su eficacia en la alopecia androgénica. Frenan la caída y pueden hacer que vuelva a crecer parte del cabello, sin garantía de una recuperación completa:
- el minoxidil, de aplicación local: en un ensayo publicado en el Journal of the American Academy of Dermatology, la solución al 5 % dio mejores resultados que la del 2 % y que el placebo tras 48 semanas;
- el finasterida, en comprimidos, que frena la 5-alfa-reductasa: en un ensayo de dos años, frenó la caída y aumentó el crecimiento frente al placebo.
El finasterida necesita receta médica. Puede causar efectos adversos sexuales (menos deseo, problemas de erección), a veces persistentes tras dejarlo, así como alteraciones del estado de ánimo. Las autoridades sanitarias europeas han reforzado la información sobre estos riesgos. Coménteselo a su médico antes de empezar.
Su efecto desaparece al dejar el tratamiento. El injerto capilar es otra opción, quirúrgica, cuando la calvicie se ha estabilizado.
Los enfoques complementarios: alimentación y nutrientes
Una alimentación variada aporta los nutrientes útiles para el cabello: proteínas, hierro, zinc y vitaminas del grupo B. Las medidas que protegen la testosterona, como el sueño o la actividad física, se detallan en nuestra guía para aumentar la testosterona.
Los complementos alimenticios no tratan la alopecia androgénica ni un desequilibrio de testosterona. Antes de tomar productos que prometen «subir la testosterona», lea nuestro artículo sobre los suplementos de testosterona.
¿Por qué y cuándo hacer una valoración de su salud masculina?
Una caída del cabello aislada es sobre todo un asunto del dermatólogo. Pero si se acompaña de cansancio, falta de deseo o problemas de erección, conviene una valoración más global.
- Si sospecha un déficit de testosterona, el diagnóstico se basa en síntomas duraderos y un análisis de sangre completo. Kano.care todavía no ofrece esta consulta en España; puede apuntarse a la lista de espera para recibir un aviso cuando se abra.
- Si los problemas de erección son lo principal, en Kano.care un médico colegiado revisa su caso en menos de 24 horas y, si un tratamiento para la disfunción eréctil está indicado, emite una receta electrónica privada válida en cualquier farmacia de España. La consulta cuesta 35 €, en un pago único; el medicamento se abona aparte en la farmacia.
Preguntas frecuentes
No directamente. Es la DHT, una hormona derivada de la testosterona, la que debilita los folículos de los hombres con predisposición genética.
No, un nivel naturalmente alto no deja calvo. En cambio, tomar testosterona o esteroides anabolizantes puede acelerar la caída en un hombre predispuesto.
No. Un déficit de testosterona puede reducir el vello corporal, pero no causa calvicie. Sus señales principales son la falta de deseo, el cansancio y la pérdida de fuerza.
Se une a los receptores de los folículos sensibles, acorta la fase de crecimiento y hace que se encojan. El pelo sale cada vez más fino, hasta dejar de ser visible.
Dr Sam Ward
Urólogo y andrólogo, dirige el servicio de urología en la Clínica Saint-Jean de Bruselas desde octubre de 2024. Miembro del Comité Ejecutivo de la Cátedra UNESCO de Salud Sexual y Derechos Humanos, miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Francófona de Medicina Sexual (SFMS), cofundador de Kano.care, especializado en salud masculina y medicina sexual.







